La segunda gobernanza del tercer año de ejecución del Programa Territorial Integrado (PTI) Hortícola, iniciativa de Corfo, ejecutada por Gedes, consolidará un ecosistema público-privado comprometido con el valor agregado, la rentabilidad de la agricultura familiar y la eficiencia hídrica en el territorio.
Los principales actores del sector hortícola de la Región de Coquimbo se dieron cita para la segunda sesión de gobernanza del tercer año del Programa Territorial Integrado (PTI) Hortícola. Esta iniciativa, impulsada por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo), y administrada por Gedes, busca transformar la forma en cómo se produce y comercializa en la zona. En la instancia se encontraron pequeños productores, sector privado, autoridades gubernamentales y académicos para evaluar el camino recorrido, perfeccionar los programas y unificar la visión estratégica del rubro.
Un ecosistema diverso con la mirada puesta en el territorio
Juan Pablo Arriagada, director Regional de Corfo Coquimbo, calificó el encuentro como una instancia “provechosa” por su alto nivel de representatividad. “Tuvimos productores, sector privado, sector público y academia, donde pudimos compartir la visión estratégica de lo que viene, de lo que se ha implementado y de lo que viene para el sector hortícola de nuestra región”, apuntó.
Ximena Ampuero, presidenta de la Comisión de Fomento Productivo del Consejo Regional de Coquimbo, destacó la necesidad de conectar las decisiones de la Mesa de Gobernanza del PTI con la realidad de los campos, buscando que la innovación y el desarrollo científico se palpen en la agricultura familiar. “Llegamos a acuerdos bien importantes porque lo que necesitamos es ir a terreno para ver efectivamente cómo el impacto de este programa, el PTI, puede verse materializado en los pequeños productores”, enfatizó.
Impacto social, rentabilidad y el desafío del agua
Elia González, de la Cooperativa Floricoop, manifestó que las directrices futuras representan una continuidad indispensable. “Ha hecho un cambio en muchos productores pequeños en la agricultura familiar campesina. Esto va a beneficiar a lo largo del tiempo a muchas familias, generando una mayor rentabilidad en los cultivos (…) y dando una mejor calidad de vida”, explicó, relevando además la optimización del recurso hídrico.
Jaime Miño, director Regional de Indap, respaldó esta visión tras revisar los avances. Subrayó la alineación entre el PTI y los lineamientos de Corfo, proyectando un impacto multiplicador: “Nuestro aporte como institución puede ser relevante (…) para poder tener una buena ejecución del programa y eso, obviamente, se va a traducir en un buen acompañamiento a nuestros usuarios y usuarias de INDAP”.
El salto hacia el valor agregado y nuevos mercados
La jornada concluyó con el acuerdo de potenciar la sofisticación de la oferta regional. Marisol Gutiérrez, de Ceta Alimentos, rescató la fuerza del ecosistema e indicó que el desafío radica en la diversificación y comercialización inteligente. “Se necesita apoyo para diversificar la producción, generar valor agregado y poder llegar a nuevos mercados”, argumentó, concluyendo que el PTI fortalece a los agricultores y visibiliza sus problemáticas para que las instituciones del ecosistema contribuyan a su mejora.