El panel de cata, compuesto por 8 enólogos colegiados y 2 profesores titulares de la UdeC, permitió un cruce de opiniones vital para la mejora continua. Los profesionales destacaron la importancia de este puente entre la técnica y el mundo rural.
La jornada contó con el respaldo científico de la Ingeniera Agrónoma e investigadora Irina Díaz Gálvez, Máster en Horticultura, quien dictó la charla magistral sobre Vides Sudamericanas y Sistemas Vitivinícolas de Secano
El Valle del Biobío atraviesa un momento definitorio en su historia productiva. En un hito que marca un punto de inflexión para el sector, se ha formalizado la constitución de la Gobernanza del Programa Territorial Integrado (PTI) Vitivinícola, impulsado por el Comité Corfo Biobío. Esta estructura de trabajo colaborativo no solo busca administrar recursos, sino articular a viñas, instituciones públicas y la academia para transformar el rico patrimonio regional en una industria competitiva, sofisticada y resiliente.
Como primera gran acción bajo este nuevo marco estratégico, la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción (UdeC) fue sede de una jornada técnica de alto nivel. En este seminario, el enfoque pasó de la teoría a la práctica mediante un riguroso proceso de diagnóstico: se evaluaron 25 viñas locales y se analizaron técnicamente 23 de ellas, culminando en una cata experta de 38 vinos representativos de los beneficiarios del programa.
El rol de la Gobernanza como motor de cambio
La constitución de esta Gobernanza responde a la necesidad de abordar brechas estructurales que históricamente han limitado el potencial de la región, tales como la articulación comercial y la estandarización de procesos. Ximena Riffo, Directora (s) de Corfo Biobío, lidera esta visión y sitúa la reciente cata técnica como una pieza fundamental del engranaje estratégico. “La cata técnica son pasos concretos para abordar las brechas estructurales del sector. A través de estas evaluaciones, buscamos la estandarización de los procesos productivos y la agregación de valor necesaria para que nuestros vinos compitan con éxito porque no sólo se analiza un producto, sino que profesionalizamos la gestión de nuestros productores para que el Valle del Biobío sea reconocido como un territorio de vinos con historia, autenticidad y alta calidad técnica”.
Patrimonio y Resiliencia: La mirada académica
La jornada contó con el respaldo científico de la Ingeniera Agrónoma e investigadora Irina Díaz Gálvez, Máster en Horticultura, quien dictó la charla magistral sobre Vides Sudamericanas y Sistemas Vitivinícolas de Secano, seminario organizado por el CEAL de la Facultad de Agronomía de la UdeC.
Díaz enfatizó que el vino en esta zona trasciende lo económico:”El vino en esta zona es parte del patrimonio vitivinícola chileno; es una tradición heredada por generaciones con un fuerte componente sociocultural. Es una forma de producir uva y hacer vino única a nivel mundial”, señaló la experta, subrayando la relevancia de caracterizar e internacionalizar estos productos no solo por su valor comercial, sino por su peso patrimonial.
La voz de los expertos: Calidad, Identidad y Territorio
El panel de cata, compuesto por 8 enólogos colegiados y 2 profesores titulares de la UdeC, permitió un cruce de opiniones vital para la mejora continua. Los profesionales destacaron la importancia de este puente entre la técnica y el mundo rural.
Francisco Diez, Ingeniero Agrónomo, Enólogo y Consultor, destacó la oportunidad estratégica que representa el apoyo institucional:”Lo que se está haciendo es genial; es una oportunidad única que permite a diferentes sectores seguir desarrollándose. El mundo rural necesita apoyo para que lleguen profesionales y para que estos productores —que ya elaboran productos con una autenticidad y tipicidad única— puedan potenciarse. Es grato escuchar el compromiso del Estado en esto”.
Por su parte, la Enóloga Claudia Cerda puso el foco en la necesidad de esta “Sección Técnica” como herramienta de validación: “Que exista una sección técnica donde podamos evaluar la elaboración es un acierto para el proyecto y para nosotros como profesionales. El trabajo conjunto entre academia, productores y asesores es fundamental para implementar nuevas tecnologías. Sin esa conexión, sería muy difícil alcanzar el nivel que buscamos para identificar y relacionar la calidad con la identidad de la región”.
Mirada de futuro
El PTI Vitivinícola no trabaja de forma aislada. Su labor se complementa con la recientemente conformada Gobernanza del PTI Enoturismo, entendiendo que el vino es también una experiencia cultural y gastronómica capaz de dinamizar la economía local.
El camino trazado por Corfo Biobío contempla ahora consolidar la marca territorial, fortalecer la trazabilidad y profundizar la internacionalización.