Iniciativa apoyada por Corfo identificó más de cien geositios y definió un modelo de gestión para futura postulación a UNESCO.

Tras dos años de trabajo en la cuenca del Lago General Carrera, el proyecto Geoparque Chelenko concluyó su etapa de diseño, consolidando información científica y un modelo de gestión territorial que permitirá avanzar en la futura postulación a la Red Global de Geoparques de la UNESCO. Esta iniciativa fue impulsada a través de un Bien Público de Corfo, financiada por el Gobierno Regional de Aysén, mandatada por la Secretaría Regional Ministerial de Minería y ejecutada por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, a través del Museo Regional de Aysén.

El cierre del proyecto se materializó con la instalación de paneles interpretativos en tres áreas silvestres protegidas de la provincia General Carrera: el cerro Apidame, en el sector Jeinimeni del Parque Patagonia; la laguna del cerro Castillo; y el mirador del glaciar Exploradores, en el Parque Nacional Laguna San Rafael, en las comunas de Río Ibáñez y Chile Chico. Esta señalética permite explicar los procesos geológicos que han modelado el paisaje durante millones de años y relevar el valor científico del territorio.

Puesta en valor del patrimonio geológico

Además de su función informativa, los paneles buscan acercar el conocimiento científico a quienes habitan y visitan la zona, fortaleciendo la educación ambiental y promoviendo la valoración del patrimonio natural. En la práctica, esto contribuye a posicionar la cuenca del lago General Carrera como un destino de interés para el turismo científico y de naturaleza, integrando conservación, conocimiento y desarrollo local.

El proyecto permitió, además, sistematizar información científica, territorial y de gestión clave para el proceso de postulación a la Red Global de Geoparques de la UNESCO, instancia que reconoce territorios donde el patrimonio geológico se gestiona de manera integrada con la educación, la conservación y el desarrollo sostenible.

En este contexto, la seremi de Minería de Aysén destacó que esta etapa representa un avance en la puesta en valor del territorio, señalando que “el conocimiento del sustrato geológico es un motor fundamental para nuestra identidad y el desarrollo territorial”, proyectando un modelo que articula actividad productiva responsable, conservación y beneficios para las comunidades locales.

Desde Corfo Aysén, su director regional, Humberto Marín, subrayó que el Bien Público permitió generar una base técnica robusta, identificando más de cien geositios y construyendo un modelo de gobernanza que articula al sector público, la academia y las comunidades. “Este trabajo es fundamental para avanzar en el reconocimiento internacional del territorio y proyectar el geopatrimonio como una oportunidad para el turismo sostenible y el desarrollo local”, señaló.

La directora regional del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, Claudia Cantero, relevó que este hito también permite acercar la ciencia a las comunidades, destacando que representa “la devolución de la ciencia a su lugar de origen”. Asimismo, enfatizó que esta etapa no solo cierra un proceso de inversión, sino que abre nuevas oportunidades para habitar y proteger el geopatrimonio del territorio.

El proyecto contó con la colaboración de instituciones públicas y académicas, entre ellas el Servicio Nacional de Turismo, el Servicio Nacional de Geología y Minería, la Universidad Andrés Bello y la Corporación Nacional Forestal, además del apoyo de las municipalidades de Chile Chico y Río Ibáñez y organizaciones territoriales vinculadas al desarrollo del geoparque. Este trabajo articulado refuerza el rol de Corfo en impulsar iniciativas que conectan conocimiento, territorio y desarrollo productivo sostenible.