Autoridades regionales recorrieron tres iniciativas que transforman residuos, desarrollan soluciones de economía circular y fabrican embarcaciones con ingeniería local, con el objetivo de articular apoyos para su crecimiento y proyección comercial.
Desde la recuperación de residuos de la industria acuícola hasta la fabricación de embarcaciones con tecnología desarrollada en la región, empresas de Puerto Aysén están generando nuevas capacidades productivas con potencial para crecer dentro y fuera del país. Para conocer sus procesos, desafíos y oportunidades de desarrollo, representantes de Economía, Energía, Corfo Aysén y ProChile recorrieron Aysén Recircular, Visón Chile y Ceresal, tres iniciativas que incorporan innovación, sostenibilidad y valor agregado a sus modelos de negocio.
La jornada permitió reunir en terreno a distintos servicios públicos para identificar necesidades concretas y vincular a las empresas con instrumentos de apoyo en innovación, competitividad y acceso a mercados. El seremi de Economía, Fomento y Turismo, Rodrigo Aguilera, destacó que este trabajo coordinado permite “recoger las inquietudes de las empresas y analizar cómo podemos apoyarlas con los instrumentos disponibles”. Por su parte, el director de Corfo Aysén, Francisco Saldivia, valoró el potencial de las iniciativas visitadas: “Hemos comprobado en terreno actividades vinculadas a sostenibilidad y reciclaje, con posibilidades de llegar a otras regiones e incluso a otros países”.
En Aysén Recircular, el trabajo nace de un problema visible en distintos puntos del litoral: la acumulación de poliestireno expandido (EPS). La empresa recupera este residuo y lo transforma en nuevos productos, con proyección hacia aplicaciones en construcción sustentable. “Nos formamos para hacernos cargo de esto que vemos en las playas y darle una utilidad”, explicó su representante, Carlos Díaz. La iniciativa fue reconocida por Corfo en 2025 con el premio Innovación de Impacto, en la categoría Desarrollo Territorial.
La segunda experiencia fue Visón Chile, empresa dedicada a la fabricación de embarcaciones de polietileno de alta densidad, que actualmente desarrolla naves de hasta 12 metros y trabaja en una embarcación eléctrica para la Patagonia. “Los desarrollos regionales, como los apoyados por Corfo, nos han permitido explorar nuevas tecnologías e incorporar innovación”, señaló su gerente general, César García. La empresa también reprocesa los retazos plásticos generados durante la fabricación para desarrollar placas de HDPE mediante alianzas regionales.
El recorrido concluyó en Ceresal, planta que recibe y procesa residuos industriales provenientes principalmente de la actividad acuícola para reincorporarlos a nuevas cadenas productivas. Su fundador, Jacob Fernández, explicó que el propósito es “dar vida a materiales que estaban muertos para muchas personas”, preparándolos para que otras empresas puedan valorizarlos. Tras casi cuatro años de funcionamiento, Ceresal proyecta automatizar su planta para aumentar la capacidad de procesamiento y trabaja en una posible primera exportación de EPS reciclado hacia España y Bélgica.