Compartirán la experiencia de la agencia espacial sobre la alimentación de próximas misiones a la Luna y Marte. Destacaron la región por sus características para experimentar en condiciones naturales extremas.
“Los niveles de presión que existen en la macrorregión andina permite estudiar las respuestas de las plantas a la presión reducida sin necesidad de una infraestructura especializada como una cámara hipobárica. Eso es realmente difícil de replicar en cualquier lugar a nivel del mar”. Así explican los científicos de la NASA, los doctores Bruce Link y Trent Smith, las razones que motivan el “aterrizaje” de la agencia espacial del gobierno de Estados Unidos durante esta semana en Arica y Parinacota, como parte del Viraliza Eventos de Corfo “Gran Encuentro del Desierto” (12 y 13 junio) que financia el Comité de Desarrollo Productivo Regional con ejecución de Wakilabs.
Bruce Link es científico experto en biotecnología, ciencias vegetales y gestión de proyectos que colabora con la NASA. Se desempeña como Director Científico en el desarrollo de innovaciones sostenibles para la alimentación, el agua y la utilización de recursos in situ para apoyar misiones espaciales de exploración profunda, como la exploración lunar y marciana.
Mientras que Trent Smith trabaja en el desarrollo de sistemas alimentarios para futuras misiones lunares y marcianas. Es codirector de Sistemas Alimentarios de la Campaña de Marte de la NASA, impulsando investigaciones que buscan desarrollar los sistemas agrícolas que permitirán sostener la vida humana más allá de la Tierra.
Contaron que la NASA eligió venir al norte de Chile (Arica y Parinacota, y Tarapacá) porque ofrece “una rara combinación de condiciones naturales que reflejan de cerca los desafíos que estudiamos para los sistemas de alimentos espaciales”.
Explicaron que el territorio andino proporciona alta radiación UV, cambios extremos de temperatura día-noche, disponibilidad de agua muy limitada y una pendiente de elevación natural que abarca rangos de presión total para evaluar hábitats de superficie lunar y marciano. “La NASA está estudiando actualmente 2 atmósferas de exploración candidatas para esos hábitats: una a aproximadamente 56,5 kilopascal de presión total, que es equivalente en términos de presión a unos 4.200-4.500 metros de elevación, y otra a 70,3 kilopascal, que son unos 2.800-3.000 metros”, comentaron.
-¿Qué caracteriza a este territorio para su investigación?
-Lo que hace que esta región sea científicamente distintiva es la combinación de su entorno, su historia agrícola y su capacidad universitaria. En una corta distancia te mueves del nivel del mar a más de 4.000 metros, lo que te da una presión natural y un gradiente climático que ningún laboratorio puede replicar. Investigaciones arqueológicas publicadas documentan la agricultura en el Atacama durante aproximadamente 3.000 años, incluido el riego sofisticado de terrazas y la gestión del suelo, lo que significa que las comunidades indígenas y locales han adaptado la producción de alimentos a algunas de las condiciones más exigentes de la Tierra durante generaciones.
Agregaron que las universidades de Arica e Iquique han publicado investigaciones sobre la química de las plantas del desierto de Atacama, “incluido el trabajo sobre el ecotipo de orégano de la región que muestra un contenido fenólico excepcional en condiciones de estrés, dando al desafío una base de conocimientos científicos existentes sobre las que construir”.
Encuentro en el Desierto
El Gran Encuentro del Desierto considera en su primer día, desde las 09:00 horas, un evento en la estación ferroviaria de Central, ubicada a 70 kilómetros al este de Arica, donde la NASA aportará desde lo educativo y técnico. “Compartiremos lo que estamos trabajando: selección de cultivos para misiones espaciales, efectos de presión en la fisiología de las plantas, viabilidad de las semillas durante largos períodos de almacenamiento, seguridad alimentaria en entornos cerrados, y proporcionando contexto sobre cómo el trabajo realizado aquí en los Andes puede conectarse y contribuir a esas preguntas”, dijeron.
La NASA presentará a través de conferencias magistrales y talleres, incluido un taller universitario organizado con Wakilabs sobre el Lunar Crop Challenge. “El objetivo es poner a los estudiantes, investigadores e innovadores de la macrorregión andina en contacto directo con los problemas técnicos reales de los sistemas alimentarios espaciales, y ayudarles a ver cómo su entorno y conocimiento locales son genuinamente relevantes para esos problemas, no solo como una analogía, sino como un laboratorio de trabajo”, subrayó Smith.
Finalmente, adelantaron que los alimentos para las misiones espaciales a corto plazo “serán cultivos robustos, compactos, confiables, nutritivos y sabrosos. Muchas de estas cualidades la nutre la agricultura de medio ambiente controlado”.