Vicepresidente Ejecutivo de Corfo José Ignacio Mujica destacó que Chile ha hecho un esfuerzo importante para poder aprovechar sus ventajas competitivas y generar las capacidades para liderar esta industria y llamó a “estar preparados” una vez que el hidrógeno verde despegue.

De acuerdo con el reciente reporte del Banco Mundial, “Electrolyzers for Hydrogen Production: Technical & Economic Characteristics”, elaborado por el equipo Hydrogen for Development (H4D) de ESMAP, la competitividad del hidrógeno verde depende principalmente del acceso a energía renovable abundante, estable y de bajo costo, que representa cerca del 70% del costo nivelado del hidrógeno (LCOH) en ciertos casos, más que de reducciones adicionales en el precio de los electrolizadores.

Los proyectos de hidrógeno verde son altamente intensivos en capital, requiriendo inversiones del orden de USD 100 mil millones anuales hacia 2030 en países en desarrollo. Y la inversión en electrolizadores fluctúa entre los USD 800/kW y los USD 1.200/kW para tecnologías maduras, principalmente en electrolizadores alcalinos y PEM.

Si bien el valor de estos equipos ha disminuido, se mantienen en el orden de los USD 800–1.000/kW en electrolizadores alcalinos, USD 1.000–1.200/kW para PEM y sobre USD 3.000/kW para tecnologías SOEC/AEM. El estudio, que se dio a conocer en Corfo, indica que el stack —conjunto de celdas electroquímicas apiladas que separan el agua (H₂O) en hidrógeno (H₂) y oxígeno (O₂)— del electrolizador representa alrededor del 35% del CAPEX directo, mientras que el resto corresponde a balance de planta (46%) y sistemas auxiliares (19%). Esto evidencia que el equipo en sí es solo una parte del costo total, en tanto que la electricidad puede representar hasta el 69% del LCOH.

La directora ejecutiva del Comité de Hidrógeno Verde de Corfo, Ana María Ruz, señaló que “el costo de la electricidad renovable es clave y un obstáculo para avanzar con el desarrollo de la industria de H2v y de los diferentes sectores industriales, no solo el hidrógeno. Hay que ver cuál es la fuente de energía renovable para poder tomar decisiones sobre la configuración de las plantas y, en ese sentido, el estudio del BM ha dejado claro que es un mito que el costo del electrolizador es el gran problema o cuello de botella. Decir que el costo de los electrolizadores es muy caro y por eso no se desarrolla la industria, es impreciso”.

Este martes 22 de abril se realizó un conversatorio en las dependencias de Corfo, donde se analizó este informe con la participación del nuevo vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Mujica, quien destacó las condiciones favorables de Chile en materia de producción de energías limpias e instó a todo el ecosistema a abordar los aspectos coyunturales que pueden estar trabando el despegue de esta industria: “La Estrategia Nacional de Hidrógeno, lanzada el año 2020, es una política de Estado definida por el Ministerio de Energía y como Corfo apoyamos su reciente proceso de actualización. Sabemos lo importante que puede llegar a ser esta industria a nivel mundial y el rol que Chile podría jugar, gracias a que contamos con ventajas únicas desde el desierto hasta la Región de Magallanes”, señaló.

Por su parte, Carolina López, especialista del Banco Mundial, y quien presentó el informe, recalcó la importancia de comparar “manzanas con manzanas” en los procesos de cotización. Los servicios que ofrecen las más de 225 empresas proveedoras de esta tecnología en el mundo —incluidas en el análisis— abarcan desde el suministro del stack, el stack más el balance de sistema y el balance de planta (total o parcial), hasta soluciones llave en mano. Desglosar los costos de los sistemas y los costos de instalación es clave, sin olvidar las condiciones de garantías y mantención.

“La reducción del CAPEX de electrolizadores es relevante, pero tiene un impacto limitado en comparación con mejoras en el costo de la energía y en las condiciones de financiamiento. El LCOH puede variar entre 2,9 y 6,9 USD por kilo de hidrógeno ante variaciones entre 10 y 70 USD/MWh”, agregó Ana María Ruz.

La evidencia recogida por el reporte del Banco Mundial sugiere que acelerar el despliegue del hidrógeno verde requiere una clara evaluación de la energía renovable y de las condiciones de conexión a la red disponibles en el sitio, así como mecanismos de financiamiento y mitigación de riesgos.

Lucía Spinelli, especialista senior de energía del Banco Mundial, señaló que “el costo de financiamiento suele estar a veces subestimado en los países de mercados emergentes, que tienen un costo de financiamiento mayor frente a las economías avanzadas”.

La experta añadió que el Banco Mundial ha estado acompañando a América Latina en proyectos de distintos sectores, entre ellos el hidrógeno, y reafirmó que los obstáculos responden a factores multifactoriales, entre los que se cuentan la calidad y cantidad de los recursos renovables —como en el norte de Chile, la Región de Magallanes, el sur de Brasil o África—, pero principalmente el costo de financiamiento.

“Ahí ese diferencial empieza a jugar y a tener un rol relevante para países como los de América Latina, que tienen un costo mayor, así como también el rol que juegan los incentivos públicos y cómo pueden catalizar inversiones para una industria naciente”, destacó.