La iniciativa surgió a partir de las brechas de capital humano identificadas por el Programa Transforma Regional Hidrógeno Verde y fue impulsada por Corfo, a través del Comité de Desarrollo Productivo Regional, con financiamiento del Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, mediante recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), y ejecutada por la Universidad de Magallanes.
Entre las personas certificadas destacan tres mujeres, cuya participación contribuye a ampliar la presencia femenina en un oficio tradicionalmente masculinizado.
Un total de 25 trabajadores y trabajadoras de Magallanes culminaron satisfactoriamente el Programa de Formación Especializada en Soldadura con aplicación de normativa ASME, iniciativa que busca fortalecer las capacidades técnicas que requieren sectores estratégicos como la energía, construcción, industria naval y petroquímica.
El programa nació a partir de una necesidad concreta detectada en el territorio. En el marco del trabajo del Programa Transforma Regional Hidrógeno Verde Magallanes se identificaron brechas de capital humano especializado necesarias para que la región pueda responder a los desafíos productivos y nuevas oportunidades que se proyectan.
Para abordar esta brecha, Corfo, a través del Programa de Formación para la Competitividad (PFC), impulsó esta iniciativa con financiamiento del Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, y la participación de la Universidad de Magallanes en el proceso formativo.
La convocatoria generó un alto interés regional, con más de 100 postulaciones. Tras el proceso de selección, 28 personas iniciaron la capacitación y 25 la completaron satisfactoriamente, entre ellas tres mujeres, cuya participación contribuye a ampliar la presencia femenina en oficios técnicos e industriales tradicionalmente asociados a los hombres.
Durante aproximadamente cinco meses, las y los participantes realizaron 200 horas presenciales, con un 70% de formación práctica y un 30% de contenidos teóricos, abordando procedimientos de soldadura, uso de equipamiento especializado y estándares de seguridad y calidad bajo normativa ASME.
Para el director regional de Corfo Magallanes, Javier Romero, este proceso demuestra cómo las brechas detectadas en el territorio pueden transformarse en nuevas capacidades para la región. “Este programa no nació de manera aislada. Nació a partir de una necesidad concreta que identificamos en nuestra región. Hoy, al cerrar este proceso y ver a 25 personas que completaron exitosamente su formación, podemos decir que aquella brecha que identificamos comenzó a transformarse en una nueva capacidad para Magallanes”, destacó.
Entre las participantes, Camila Barría destacó el impacto que tuvo la formación en su desarrollo técnico. “Llegué al curso con conocimientos muy básicos y me encontré con una formación mucho más completa de lo que esperaba. Salgo con más confianza y con ganas de seguir aprendiendo”, señaló.
También Micaela Lentrizco, quien además se desempeña como docente del Liceo Industrial, valoró la oportunidad de especialización y el aporte que estos nuevos conocimientos pueden significar para sus estudiantes y para los requerimientos de la industria regional. “Desde mi rol como docente del Liceo Industrial, en la especialidad de Construcciones Metálicas, haber tenido la oportunidad de realizar este curso también representa un aporte importante a mi desarrollo profesional. Estos nuevos conocimientos me permiten avanzar en la mejora continua, seguir perfeccionándome y, al mismo tiempo, entregar mayores y mejores oportunidades de aprendizaje a nuestros estudiantes, preparándolos para los desafíos y requerimientos de la industria”.
Con esta iniciativa, Corfo y el Gobierno Regional avanzan en una estrategia de formación vinculada a las necesidades del territorio, fortaleciendo el capital humano local y generando mejores condiciones para que las personas de Magallanes puedan participar de los nuevos proyectos y oportunidades productivas que se desarrollen en la región.