NOVA IA reúne a universidades, centros tecnológicos y empresas para desarrollar soluciones basadas en inteligencia artificial que reduzcan pérdidas alimentarias, optimicen procesos productivos y fortalezcan la competitividad de uno de los sectores más relevantes de la economía.

Más de $4.950 millones movilizará el Programa Tecnológico (PTEC) NOVA IA, iniciativa impulsada por Corfo y financiada a través del programa de Desarrollo Productivo Sostenible (DPS) del Ministerio de Economía, que utilizará inteligencia artificial para fortalecer la competitividad de la industria alimentaria chilena mediante el desarrollo y aplicación de soluciones tecnológicas orientadas a acelerar la transformación digital del sector.

La iniciativa contempla un aporte de Corfo por $2.600 millones y una inversión de los participantes de $2.350 millones, consolidando una alianza público-privada que busca responder a desafíos concretos de una industria reconocida internacionalmente por la calidad de sus productos, pero que aún enfrenta importantes brechas en productividad, gestión de datos y aprovechamiento de recursos.

Uno de los principales focos del programa será enfrentar el problema de la pérdida y desperdicio de alimentos. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), durante 2022 se generaron 1.050 millones de toneladas de desperdicio de alimentos en hogares, servicios de alimentación y comercio minorista a nivel mundial. En ese contexto, NOVA IA busca transformar estas pérdidas en nuevas oportunidades de valor mediante la articulación de capacidades científicas, tecnológicas y empresariales.

El programa abordará brechas relacionadas con la baja productividad, la pérdida y desperdicio de alimentos y la limitada capacidad de análisis de datos, impulsando soluciones basadas en inteligencia artificial en tres ámbitos estratégicos: valorización de residuos, optimización de procesos y cadenas productivas, e inteligencia de mercado.

NOVA IA se desarrolla bajo un modelo de innovación colaborativa que reúne a DICTUC, CENIA, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de La Serena y Mumulkan, junto a seis empresas asociadas: Nestlé, Carozzi, Nutrisco, Concha y Toro, Cáscara Foods y Sticta. En conjunto ejecutarán ocho proyectos tecnológicos con presencia desde la Región de Coquimbo hasta la Región del Maule, promoviendo la transferencia de conocimiento y la incorporación de inteligencia artificial en la industria alimentaria.

Asimismo, el programa desarrollará una Ruta Formativa en Inteligencia Artificial para profesionales del sector y el primer Sello de Upcycling Alimentario del país, iniciativa que certificará productos elaborados a partir del aprovechamiento de pérdidas alimentarias, fomentando la economía circular y el desarrollo de una industria más innovadora y sostenible.

Soluciones para desafíos reales de la industria

Este nuevo Programa Tecnológico de Corfo busca que cada desarrollo tecnológico responda a necesidades concretas de la industria y genere impactos medibles en productividad, eficiencia y sostenibilidad.

La ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, destacó que NOVA IA contribuirá a consolidar un ecosistema de innovación que el país necesita para fortalecer el desarrollo de nuevas capacidades. “Lo que está haciendo NOVA IA es movernos desde la adopción y entendimiento de la inteligencia artificial hacia un espacio donde convergen el talento, la investigación y las necesidades de las empresas para desarrollar nuevos modelos de negocio. Nada de lo que se haga debe ser sin las empresas”, afirmó.

El subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler, dijo que “este esfuerzo también se conecta con nuestra Estrategia de Digitalización de las Empresas de Menor Tamaño, que busca acelerar la adopción productiva de tecnologías avanzadas e inteligencia artificial. En ese desafío, las grandes empresas cumplen un papel fundamental: pueden impulsar la difusión tecnológica hacia sus proveedores y contribuir a que estas capacidades alcancen progresivamente a todo el tejido productivo”.

Por su parte, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, José Mujica, señaló que la inteligencia artificial podría generar cerca de US$250 mil millones de valor adicional para la cadena agroalimentaria mundial, mientras que en manufactura y logística estas tecnologías podrían reducir costos por hasta US$500 mil millones gracias a procesos más eficientes y una mejor planificación. “La inteligencia artificial puede ayudarnos a aumentar la productividad, reducir pérdidas y generar mayor valor. El desafío es desarrollar las capacidades para que ese potencial se traduzca en resultados concretos para la industria alimentaria chilena”, sostuvo.

Agregó que este modelo de colaboración público-privada permitirá acelerar la transformación del sector mediante el desarrollo de soluciones aplicadas a desafíos reales de las empresas. “Estamos creando un modelo que integra industria, academia y ecosistema tecnológico para acelerar la innovación aplicada, optimizar procesos, reducir pérdidas y avanzar hacia una industria alimentaria más competitiva y sostenible”, afirmó.

La vicerrectora de Investigación y Postgrado de la Pontificia Universidad Católica de Chile, María Angélica Fellenberg, destacó que la iniciativa fortalece el compromiso de la institución con la investigación aplicada y la transferencia tecnológica. “Este proyecto permite que nuestros investigadores trabajen directamente con empresas en desafíos reales y contribuyan al desarrollo de capacidades, activos tecnológicos y estándares éticos y técnicos para el sector”, indicó.